Text original publicat per No es época para tontos.

¿Puede existir una vulneración de la libertad de expresión aunque el abogado no reciba una multa, suspensión o expulsión?

Steur v. Netherlands, nº 39657/98, sentencia de 28 de octubre de 2003, demuestra que sí.

Peter Steur acusó a un investigador público de haber ejercido una presión inaceptable sobre su cliente. Los órganos disciplinarios consideraron impropia su actuación, aunque no le impusieron una sanción material.

El TEDH declaró vulnerado el artículo 10 CEDH.

Su aportación doctrinal es fundamental: una declaración disciplinaria adversa puede producir por sí misma un efecto inhibidor sobre futuras defensas.

No siempre hacen falta grandes sanciones para condicionar la independencia profesional.

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