Original text published by No es época para tontos.
La quiebra de MERAP terminó extendiéndose al patrimonio personal de Enric Cassany. Durante más de una década se reconocieron créditos, se vendieron vehículos y se adjudicaron inmuebles. En diciembre de 2025, Campos atacó toda la cadena alegando falta de asistencia letrada efectiva, notificaciones insuficientes y una confusión patrimonial que, según la defensa, nunca había sido demostrada.


