El séptimo episodio de DEMÒCRATES PER ANDORRA: INVESTIGACIÓN EN CURSO analiza una de las contradicciones más inquietantes del sistema andorrano: la enorme diferencia entre la velocidad con la que el Estado puede desplegar todo su poder cuando considera que existe una emergencia y la lentitud extrema que soportan determinados…
¿Cómo pueden aparecer 144 millones de euros en cuentas a nombre de una agencia pública sin que esa cantidad figure entre los activos contabilizados por la propia institución?
¿Puede un magistrado del Tribunal Constitucional formar parte simultáneamente del consejo de administración de un gran holding privado con intereses económicos y patrimoniales en Andorra?
¿Qué ocurre con la separación de poderes cuando política, justicia, banca, grandes intereses económicos y jefatura del Estado conviven dentro de un microestado donde prácticamente todo el mundo termina cruzándose?
Durante catorce años, Demòcrates per Andorra ha gobernado el país mientras repetía algunas de las mismas grandes promesas: vivienda digna, justicia rápida y eficaz, mayor calidad democrática, un sistema electoral más representativo, transparencia y buen gobierno.
¿Cómo puede un partido gobernar durante catorce años consecutivos dentro de una democracia formal y acabar ocupando prácticamente todo el espacio institucional?
Andorra no necesita una censura clásica para tener un problema gravísimo de información. Basta con que durante años demasiados medios, instituciones, periodistas, empresarios y responsables políticos terminen mirando hacia el mismo lugar, repitiendo las mismas fuentes y tratando determinadas versiones como si fueran la realidad completa.
Matrix no habla solo de máquinas, inteligencia artificial o una realidad simulada. Habla del control, de la percepción, del miedo a cuestionar lo que siempre hemos creído y, sobre todo, de la tentación de volver voluntariamente a una mentira cómoda.
En Ordino, Maria del Mar Coma obtuvo el 55,64% de los votos y Enric Dolsa el 44,36%. Sin embargo, el resultado institucional fue de 8 consejeros contra 2: un 80% del poder frente a un 20%. La clave no está en un fraude demostrado, sino en una ley electoral capaz de amplificar de forma extrema la ventaja de la lista más votada.
Digital Andorra aseguró que 64 integrantes de una organización criminal china habían admitido blanquear 68 millones de euros a través de BPA y que, con ello, habían avalado la sentencia dictada en Andorra.