Texte original publié par No es época para tontos.
Andorra mantiene una fiscalidad competitiva, pero eso no significa vivir o hacer negocios sin impuestos.
Ángela García repasa las principales referencias fiscales: impuesto sobre sociedades del 10 %, IRPF con tipo general del 10 % e IGI general del 4,5 %, además de las obligaciones contables, laborales y administrativas de una empresa.
También explicamos uno de los puntos que más confusión genera: tener residencia administrativa en Andorra no implica automáticamente ser residente fiscal andorrano.
Los días de presencia, el centro de intereses económicos, la actividad profesional y los convenios para evitar la doble imposición pueden ser determinantes.
Y hay que sumar los costes reales de establecerse: vivienda, local, tasas, notaría, asesoramiento, contabilidad, seguros, cotizaciones y financiación.


