Texte original publié par No es época para tontos.
Emili Campos solicitó al Registro Civil una certificación que le permitiera comprobar o descartar informaciones sobre una posible relación entre determinadas decisiones judiciales relativas a inmuebles y posteriores adquisiciones en subasta. El Registro se negó a facilitarla y comenzó una batalla jurídica sobre el interés legítimo del abogado, la protección de la intimidad, la transparencia institucional y el derecho de acceso a información necesaria para investigar una posible irregularidad. El episodio no parte de hechos ya probados, sino del intento de verificar una sospecha que las instituciones no permitieron aclarar.


