Original text published by No es época para tontos.

¿Seguirían pareciendo justas las reglas del Estado si mañana beneficiaran a vuestro adversario político?

El episodio 11 de DEMÒCRATES PER ANDORRA: INVESTIGACIÓN EN CURSO cambia el foco. Después de analizar elecciones, justicia, Fiscalía, banca, incompatibilidades y transparencia, la pregunta ya no es solo qué falla, sino cómo debería rediseñarse el sistema para que funcione con independencia de quién gobierne.

La idea central es el principio de reversibilidad: una regla democrática solo es sólida si estamos dispuestos a aceptarla cuando el poder está en manos del contrario. Una democracia no puede depender de confiar en la bondad de sus dirigentes. Necesita contrapesos capaces de funcionar incluso cuando quienes gobiernan tienen incentivos para abusar de su posición.

El primer bloque vuelve al sistema electoral. En 2015, Demòcrates per Andorra consiguió 15 de los 28 escaños con el 37,03% del voto nacional. En Ordino, una diferencia de solo 17 votos contribuyó a decidir la mayoría parlamentaria. En 2023, candidaturas con menos del 50% obtuvieron el 100% de la representación territorial en varias parroquias.

Pero el problema no es DA. En Sant Julià de Lòria la misma regla benefició a Concòrdia. Esa es precisamente la prueba de que hablamos de una arquitectura, no de unas siglas.

El episodio plantea alternativas: dividir los escaños territoriales, permitir candidaturas individuales, introducir segundas vueltas o crear mecanismos compensatorios nacionales. También cuestiona la prima de mayoría comunal, capaz de transformar un 55,64% de los votos en un 80% de representación.

La reforma continúa con la Fiscalía. Xavier Sopena pasó de candidato de DA en abril de 2023 a ser propuesto como fiscal general cinco meses después. Esto no demuestra interferencia política. Demuestra por qué un microestado necesita reglas preventivas más estrictas: períodos de enfriamiento, criterios públicos de selección, declaraciones de intereses y trazabilidad documental de las comunicaciones entre Govern y Fiscalía.

En justicia, el problema es también el tiempo. Investigaciones de siete, ocho, diez o casi diecinueve años muestran que una justicia independiente que llega demasiado tarde puede dejar de ser efectiva. La propuesta es crear un índice público de corrección judicial que mida retrasos, vulneraciones de derechos, recusaciones, indemnizaciones y reformas adoptadas después de cada fallo.

El episodio recupera asimismo el caso de Josep-Delfí Guàrdia, magistrado del Tribunal Constitucional entre 2017 y 2025 mientras formaba parte del consejo de administración de CriteriaCaixa. No se afirma corrupción ni influencia en sentencias. La pregunta es de diseño: ¿por qué no existen controles externos e independientes de incompatibilidad antes de determinados nombramientos?

En el terreno financiero, la investigación vuelve a BPA y a los 144 millones de euros identificados en 2026 en cuentas a nombre de AREB que no figuraban como activos propios de la agencia. El dato no demuestra robo ni desvío. Demuestra la necesidad de una trazabilidad contable completa y de que el Parlamento pueda fiscalizar intervenciones millonarias bajo estrictas obligaciones de confidencialidad.

Y el poder del futuro será también digital. Andorra Digital concentra infraestructura crítica bajo control mayoritariamente público. No se afirma que haya sido creada para manipular elecciones. Se exige algo más inteligente: que ningún actor pueda controlar a la vez identificación, transmisión, almacenamiento, escrutinio y auditoría del voto. Código auditable, separación de funciones y verificación independiente.

El episodio aborda además el poder menos visible: publicidad institucional, asesores, altos cargos y nombramientos. Si alguien ejerce influencia real sobre políticas públicas, debe tener competencias claras, declaración de intereses y obligación de rendir cuentas.

Después de catorce años gobernando ininterrumpidamente desde 2011, DA ya no puede tratar todas las debilidades estructurales como una herencia ajena.

La reforma más profunda sería precisamente la más difícil: autolimitarse mientras todavía se tiene el poder.

Porque reformar una democracia no consiste únicamente en intentar sustituir a quien gobierna.

Consiste en eliminar las ventajas que uno mismo utiliza antes de que puedan ser utilizadas por otro.

Episodio 11 de DEMÒCRATES PER ANDORRA: INVESTIGACIÓN EN CURSO.

Investigación y responsabilidad editorial: Josep Guirao.

Análisis producido con asistencia de IA agéntica independiente de Blaxxun. Las conclusiones editoriales corresponden exclusivamente al autor.

The player loads when you select “Watch video”.Open on YouTube