Texto original publicado por Retorno a la Zona Muerta · Josep Guirao.

El caso Parramón empieza como una disputa económica por honorarios profesionales, algo que debería resolverse en un juzgado civil. Pero, según la denuncia, terminó convertido en una condena penal, con años de proceso, defensa bloqueada, presión institucional y policía llamando de noche a la casa familiar. Una historia inquietante sobre lo que puede pasar cuando la justicia deja de resolver conflictos y empieza a triturar personas.

El reproductor se carga al pulsar «Ver vídeo».Abrir en YouTube