Texto original publicado por Retorno a la Zona Muerta · Josep Guirao.

Un mensaje directo al Vaticano aprovechando su visita a España: en Andorra, 131 mujeres al año deben cruzar la frontera para acceder a un aborto. No es una anécdota, es una vergüenza institucional. La fe puede ser privada, pero los derechos humanos deben ser públicos.

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