Texto original publicado por No es época para tontos.
Episodio 8 de la serie sobre las defensas del caso BPA. En esta entrega analizamos la defensa de Joan Miró Ariza en representación de Isabel Sarmiento Fuertes, responsable técnica de cumplimiento normativo convertida, según esta defensa, en chivo expiatorio de una causa construida para salvar la imagen institucional de Andorra.
El episodio cuestiona cómo se pudo acusar a Sarmiento de encubrimiento y opacidad cuando la propia defensa sostiene que documentó controles, pidió información, activó auditorías externas de KPMG, informó al CPB, colaboró con la UIFAND, respondió a requerimientos oficiales y dejó rastro documental de su actuación. La pregunta central es demoledora: ¿se castigó a quien ocultó información o precisamente a quien la dejó por escrito?
Una crítica frontal a una justicia andorrana que, según esta lectura, habría transformado una operativa fiscalmente opaca pero no penalmente típica en Andorra en una condena basada en sospechas, reconstrucciones interesadas, desorden probatorio y necesidad política.


